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CARTA ABIERTA A ECUAVISA, CON MOTIVO DE LAS EXPRESIONES TRANSFÓBICAS EMITIDAS EN EL NOTICIERO CONTACTO DIRECTO, POR PARTE DEL SEÑOR JOSUÉ CASELLA, MIEMBRO DE LA ASOC. DE DDHH DE ESMERALDAS
Señores
ECUAVISA
Presente.-
De mi consideración:
En relación a la entrevista difundida por este medio de comunicación social, en el espacio noticioso “Contacto Directo” dirigido por el periodista Alfredo Pinoargote, donde se emiten expresiones que incitan a la homofobia y transfobia en contra de las personas que forman parte de la ciudadanía LGBTI, nos permitimos expresar lo siguiente:
Los derechos humanos tienen su fundamento en el reconocimiento de que todas las personas, sin distinción, somos sujetos de derechos, por el solo hecho de formar parte de la familia humana. Así lo dispone la Declaración Universal de Derechos Humanos en su Preámbulo, en el cual se afirma que el desconocimiento y menosprecio de los derechos fundamentales han ocasionado «actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad”.
La Declaración Universal de Derechos Humanos proclama que todos los seres humanos nacen iguales en dignidad y derechos, y dotados como están de razón y conciencia deben comportarse fraternalmente los unos con los otros, este mandato ha permitido desarrollar el principio de no discriminación y el derecho a la igualdad en el sistema internacional de derechos humanos y en la normativa constitucional ecuatoriana, constituyendo un valor jurídico, pero sobre todo ético para promover la relación del Estado con la ciudadanía, y también la relación entre los particulares.
La Constitución de la República proclama el principio de no discriminación y ubica a la identidad de género y a la orientación sexual como una de las razones por las cuales está prohibido discriminar a las personas. En el caso de los grupos LGBTI, su situación de desigualdad se hace visible con el rechazo a su orientación sexual o identidad de género.
La creencia de que su diversidad es una enfermedad o trastorno mental menoscaba, disminuye y niega el ejercicio de sus derechos fundamentales a la libertad, la autonomía, la seguridad, la integridad física y psicológica, la libre expresión, el desarrollo libre de su personalidad, una vida libre de violencia, y otros tantos derechos, vulnerados cada vez que se producen prácticas de discriminación.
Más grave y peligroso es el refuerzo de esas creencias por parte de personas, colectivos, actores sociales o actores políticos homofóbicos y transfóbicos, en mal uso de su derecho a la libertad de expresión, así como la difusión, sin límites, de sus ideas, por parte de periodistas y medios de comunicación social, contribuyendo de manera errónea a la compresión de la realidad y afectando el respeto y reconocimiento del principio de igualdad y no discriminación, expresado en la Constitución de la República; deslegitimando así, la condición pacífica, diversa, plural, incluyente, participativa e intercultural, de nuestra sociedad ecuatoriana.
Con respecto a su derecho a la salud, la discriminación por orientación sexual o identidad de género sitúa a la ciudadanía LGBTI en condición de vulnerabilidad y doble vulnerabilidad según el caso, en las dimensiones de disponibilidad, accesibilidad, aceptabilidad y calidad, siendo responsabilidad del Estado, el respeto, la protección y el cumplimiento de este derecho, desde el enfoque de la diversidad y no de la enfermedad o trastorno mental. Esto también implica, prevenir que terceros interfieran en el pleno disfrute de su salud.
Consideramos estos criterios como argumentos suficientes para que los organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otros, así como el Estado ecuatoriano, sus autoridades, los actores políticos y sociales, los periodistas y los medios de comunicación social apliquen los principios de Yogyakarta (Indonesia) y la Declaración de Socumes (Cuba), como presupuestos de ética y responsabilidad social, sin asentir a los intereses de personas o grupos que pretenden retardar los avances normativos en favor de la ciudadanía LGBTI, justificando sus creencias, en argumentos sobre anormalidades o trastornos mentales, que ya han sido superados en Ecuador y otros tantos países del mundo.
En consecuencia, la Defensoría del Pueblo, como la institución nacional de derechos humanos del país, condena las expresiones vertidas por el señor Josué Casella, efectuadas el 25 de marzo de 2013 a través del noticiero “Contacto Directo”; y conmina a Ecuavisa, en el contexto de su responsabilidad como medio de comunicación, para que se tomen las medidas que sean necesarias, a fin de garantizar el derecho a la libertad de expresión, respetando y haciendo respetar, la honra, la imagen, la reputación y la dignidad de las personas, en este caso, de la ciudadanía LGBTI, conforme lo dispone la Constitución de la República, los principios de Yogyakarta y la Convención Americana de Derechos Humanos.
Atentamente,
Ramiro Rivadeneira Silva
DEFENSOR DEL PUEBLO
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OPEN LETTER TO ECUAVISA, during transphobic EXPRESSIONS NEWSLETTER ISSUED IN DIRECT CONTACT, by Mr. JOSHUA CASELLA, ASOC MEMBER. ESMERALDAS Human Rights
ECUAVISA
Present. –
Dear Sirs:
Regarding the interview released by the social media, space news «Direct Contact» directed by journalist Alfredo Pinoargote, which emit expressions inciting homophobia and transphobia against people who are part of the public LGBTI, let us state the following:
Human rights are based on the recognition that all people, without distinction, are subjects of rights, by the mere fact of being part of the human family. So what has the Universal Declaration of Human Rights in its Preamble, which states that disregard and contempt for fundamental rights have caused «barbarous acts which have outraged the conscience of mankind».
The Universal Declaration of Human Rights proclaims that all human beings are born equal in dignity and rights, and are endowed with reason and conscience and should act towards one another, this mandate has allowed the development of the principle of non-discrimination and the right to equality in the international system of human rights and constitutional law in Ecuador, constituting a legal value, but above all ethical to promote the state’s relationship with citizens, and also the relationship between individuals.
The Constitution proclaims the principle of non-discrimination and places gender identity and sexual orientation as one of the reasons why it is forbidden to discriminate against people. For LGBTI groups, their unequal status is visible with the rejection of their sexual orientation or gender identity.
The belief that diversity is a disease or mental disorder impairs, diminishes and denies the exercise of their fundamental rights to freedom, autonomy, safety, physical and psychological integrity, freedom of expression, the free development of his personality, a life free of violence, and many other rights, violated whenever discriminatory practices occur.
More serious and dangerous is the reinforcement of those beliefs by individuals, groups, social or political actors actors homophobic and transphobic, to misuse their right to freedom of expression and dissemination, without limitation, their ideas, by journalists and media, erroneously contributing to compression of reality and affect the respect and recognition of the principle of equality and non-discrimination, as expressed in the Constitution, thus delegitimizing the peaceful condition, diverse , plural, inclusive, participatory and intercultural our Ecuadorian society.
Regarding the right to health, sexual orientation discrimination or gender identity LGBTI citizens located in a vulnerable and double vulnerability as appropriate, in the dimensions of availability, accessibility, acceptability and quality, it is the responsibility of the State , respect, protection and fulfillment of this right, since the focus of diversity and not the disease or mental disorder. This also implies, prevent third parties from interfering with the enjoyment of your health.
We consider these criteria as sufficient grounds for international organizations like the World Health Organization (WHO) and others, as well as the Ecuadorian State, its authorities, social and political actors, journalists and social media apply the principles Yogyakarta (Indonesia) and the Declaration of SOCUMES (Cuba), as budgets of ethics and social responsibility, without assenting to the interests of individuals or groups seeking to delay the regulatory progress towards LGBTI citizens, justifying their beliefs, arguments about abnormalities or mental disorders, which have been overcome in Ecuador and many other countries.
Accordingly, the Ombudsman’s Office, as the national human rights institution in the country, condemns the statements made by Mr. Joshua Casella, made on March 25, 2013 through the news «Direct Contact» and enjoins Ecuavisa in the context of its responsibility as a means of communication, to take the necessary measures in order to guarantee the right to freedom of expression, respecting and ensuring respect, honor, image, reputation and dignity of the people, in this case, of LGBTI citizens, as provided in the Constitution, the Yogyakarta Principles and the American Convention on Human Rights.
Sincerely,
Rivadeneira Ramiro Silva
OMBUDSMAN
