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Declaración de parte de la sociedad civil de Latinoamérica y el Caribe sobre derechos humanos, orientación sexual e identidad de género presentada por Colin Robinson y Belissa Andia Pérez
Brasilia, 5 de abril de 2013
1. Estimadas autoridades del gobierno de la República del Brasil y delegados de los países de América tengan Ustedes un buen día. Nosotros y nosotras, como personas lesbianas, gais, bisexuales, transexuales, transgéneros e intersexuales (LGBTI) y de otras identidades por orientación sexual e identidad de género, provenientes de quince países miembros de diversas partes del continente americano, reunidos del 2 al 3 de abril de 2013 en Brasilia capital de Brasil, manifestamos públicamente nuestra voz en relación con la próxima resolución sobre derechos humanos, orientación sexual e identidad de género dentro de la Organización de Naciones Unidas (ONU), manifestamos lo siguiente:
2. Soy Colin Robinson, de Trinidad y Tobago, Director del Foro Caribeño para la Liberación y la Aceptación de Géneros y Sexualidades (FLAGS), una coalición regional con oficina en mi país, en República Dominicana, en Jamaica, en Santa Lucia y en 9 países más afiliados; y Belissa Andía del Perú, Directora Ejecutiva del Instituto Runa de Desarrollo y Estudios sobre Género, hablaremos en representación de los activistas y organizaciones de la sociedad civil que participaron en el encuentro sobre orientación sexual e identidad de género, donde se abordaron los próximas desafíos y necesidades políticas, las relaciones multilaterales entre países y los nuevos temas que se deben liderar a nivel regional e internacional para avanzar en materias de Derechos Humanos.
3. Pero nuestro trabajo es insuficiente. En nuestra región, aun existen territorios donde las autoridades mantienen y protegen leyes y acciones que refuerzan la desigualdad y violencia hacia ciudadanos y ciudadanas por su orientación sexual e identidad de género. Estos gobiernos, frente al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, han justificado su inacción en la protección de los derechos de estas comunidades, invocando la falta de mandatos políticos, e incluso en algunas ocasiones, apelando a situaciones particulares de sus estados para no aplicar leyes sobre derechos humanos. Desde la Independencia de nuestros países, nuestros parlamentos han aumentado las sanciones en contra de las relaciones sexuales entre parejas del mismo sexo, consideradas aún como un delito penal en 11 países y penalizadas con cadena perpetua en 2 de ellos. Así, recientemente, en el año 1990, en Barbados se aprobó un proyecto de ley para criminalizar las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo, e incluso en relaciones mantenidas en el ámbito privado. El año 2000, Trinidad y Tobago aprobó un estatuto legal en contra de la discriminación que excluye a la orientación sexual e identidad de género como categorías de protección., En el año 2003, el Presidente de Guyana vetó una enmienda constitucional que incluía protecciones contra la discriminación basada en la orientación sexual. Últimamente, en el año 2011, Jamaica aprobó una nueva regulación en su Constitución que excluye de revisión judicial las leyes por delitos sexuales. Además, en Belice y en Trinidad y Tobago, existen leyes que prohíben la inmigración de homosexuales y en Guyana, aun está vigente una ley que prohíbe la utilización inapropiada de vestimentas.
4. Las leyes no son el único problema. Entre el 2011 y el 2012, en Jamaica y República Dominicana se archivaron más de 25 asesinatos de personas LGBTI, así como la documentación de muchos casos de violencia por acciones de odio. En Jamaica, las autoridades policiales registran los asesinatos de hombres gays bajo el titulo de violencia doméstica. En Trinidad y Tobago, las víctimas de agresiones producto de encuentros coordinados en sitios de Internet, no buscan justicia por el miedo a ser doblemente penados por la policía. Existen investigaciones y documentos que demuestran que el aumento de agresiones en la calle de jóvenes LGBT en Kensington, es una consecuencia de la homofobia al interior de sus hogares, en las escuelas, en el trabajo y por parte de sus vecinos. Activistas de Jamaica han denunciado situaciones similares en Castries, Santa Lucia y en Puerto de España. Esto se agrava con la aplicación de leyes contra la vagancia aplicadas por la policía. Los poderes religiosos internacionales se instalaron en Belice para defender su ley contra la “sodomía” evitando un posible recurso judicial en su constitución. Los líderes políticos de estos países, han aprendido a hacer declaraciones estratégicas para tranquilizar a los observadores internacionales, pero en realidad no han implementado políticas de protección a favor de la dignidad y los derechos de las personas con otra orientación sexual e identidad de género.
5. Recordamos a los estados que las personas con diversa orientación sexual e identidad de género tenemos los mismos derechos que todas las personas y es en este contexto que los valores tradicionales aportan muchas veces una armonía colectiva dentro de nuestros pueblos. Sin embargo, es importante recordar que estos mismos valores tradicionales pueden ser muchas veces utilizados para justificar la violación de los derechos humanos. Esto imposibilita el disfrute en igualdad de condiciones y oportunidades de una vida digna en un contexto de integralidad con pleno ejercicio de los derechos sexuales y derechos reproductivos y la relación de estos con los derechos económicos, civiles, políticos, culturales, medio ambientales y otros.
6. En tal sentido es importante que los valores tradicionales presentes en medio de nuestras sociedades, se complementen y fortalezcan en coherencia fundamental con los derechos humanos, los cuales son universales, interdependientes, progresivos, indivisibles e inviolables. Por esta razón, los Estados deben erradicar políticas públicas, prácticas culturales, usos, costumbres, normas y procedimientos propios, indígenas o tradicionales, que violenten y contravengan la dignidad irrenunciable de cada ser humano sin discriminación alguna por su orientación sexual e identidad de género.
7. Denunciamos que las violencias hacia las personas con diversa orientación sexual e identidad de género de la región, perpetradas por la acción o aquiescencia de los estados, restringen gravemente su plena ciudadanía y ponen en riesgo la propia vida democrática. En este sentido, recordamos que hoy en día 11 países del Caribe anglófono penalizan la homosexualidad y en Brasil, donde no está penalizada, más de 300 personas fueron asesinadas en 2012 por su orientación sexual o identidad de género.
8. Estas violencias –de naturaleza institucional, social, cultural, etc.– implican tanto la muerte física como la muerte social deviniendo en la exclusión del sistema educativo, el desempleo, la baja autoestima, la depresión, la falta de visión de un futuro posible.
9. Llamamos la atención de los gobiernos sobre la creciente injerencia de grupos conservadores, fundamentalistas religiosos, ideológicos y de todo tipo sobre las decisiones políticas sobre derechos humanos, con énfasis en las relacionadas a los derechos sexuales y derechos reproductivos. Los intentos de imponer una sola forma de creencia e ideología por medio de leyes y reglamentos, ponen en riesgo la diversidad religiosa, los principios democráticos y el desarrollo de la personalidad individual. Ponen en peligro vidas al incitar a la violencia y la discriminación, por medio de un discurso disfrazado de defensa de valores tradicionales,
10. Es imperioso que los estados limiten la injerencia de las instituciones religiosas sobre las políticas públicas, para que se garantice el pleno ejercicio de los derechos de todas las personas. Recordamos que garantizar el derecho al acceso universal a la educación con calidad es responsabilidad de los estados. El incumplimiento de esta obligación propicia la expulsión del sistema educativo de las personas debido a su orientación sexual o identidad de género, y más dramáticamente en el caso de las personas trans e intersex, que sufren la afectación casi irremediable de su proyecto de vida.
11. En este sentido, es necesario transversalizar el enfoque de diversidad sexual y de género en la educación y promover centros educativos libres de homofobia, lesbofobia y transfobia, a través de una reformulación de los programas educativos que incluya la educación integral en sexualidad y la capacitación de la comunidad educativa. Esto implica influir positivamente sobre la convivencia social y no implica, tal como se sostiene, modificar la orientación sexual y la identidad de género de las personas.
12. Repudiamos la violencia que sufren las personas trans en virtud de su identidad de género, que va desde el estigma hasta los crímenes de odio. La violación de sus derechos tiene un impacto directo en la situación extrema de vulnerabilidad y marginación que viven, de modo que sus biografías son vertebradas por una dinámica desintegradora: expulsión de la familia, del mercado laboral, del sistema educativo y sanitario.
13. Los estados no pueden atentar contra la dignidad humana, la transfobia no puede ni debe ser tolerada. Debe ser garantizada la igualdad de derechos a las personas que no se identifican con el género asignado al nacer. Los estados que no adoptan políticas concretas contra estos abusos, amparan y contribuyen al ejercicio de prácticas discriminatorias y violentas.
14. En febrero de este año, se constató que las personas trans en situación de cárcel, viven en un contexto de violencia total. Mujeres trans encarceladas en prisiones de hombres, y hombres trans en cárceles de mujeres, son constantemente vulnerados/as en sus derechos. Lamentablemente hemos constatado que una mujer trans privada de libertad, en previsión de agresiones de su entorno, estaba en su celda día y noche sin salir y sin servicios higiénicos, en condiciones indignas, teniendo que hacer sus necesidades en bolsas y botellas plásticas.
15. Repudiamos las cirugías mutilatorias a las que son sometidas/os niños y niñas intersex al nacer o durante la infancia y hasta la adolescencia, para adecuar sus genitales a los estereotipos validados por la medicina. Estos procesos normalizadores son avalados por la casi totalidad de las y los profesionales de la salud, en violación de la integridad corporal y la autonomía decisional de las personas intersex.
16. Por todo lo anteriormente expuesto:
17.1. Solicitamos que el Consejo de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas instruya a la Relatoría Especial sobre las formas contemporáneas de racismo, discriminación racial, xenofobia y formas conexas de intolerancia, para que en el marco de sus funciones, elabore un informe sobre la situación de derechos de las personas con diversa orientación sexual e identidad de género a nivel mundial. Que dicho informe sea presentado en un breve plazo y que en su elaboración se tomen en consideración diversos informes presentados por la sociedad civil y otros documentos y recomendaciones de Comités de Derechos Humanos y Resoluciones de la OEA.
17.2. Recomendamos que dicho informe tenga especial consideración sobre los temas expuestos en esta declaración.
Organizaciones firmantes:
ARC International (Canada)
ARC International (Canadá)
Asociación Brasileña de Hombres Trans (Brasil)
Asociación Silueta X (Ecuador)
Associação Brasileira de Lésbicas, Gays, Bissexuais, Travestis e Transexuais–ABGLT, (Brasil)
CAISO- CARIFLAGS – Trinidad and Tobago
Campaña por una Convención Interamericana de Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos (Paraguay)
CATTRACHAS (Honduras)
Colectivo Ovejas Negras (Uruguay)
Comunidad Homosexual Argentina (Argentina)
Council for Global Equality (Estados Unidos)
Diverlex Diversidad e Igualdad a través de la Ley (Venezuela)
Diversidad Dominicana (República Dominicana)
Frente Nacional por la Ley de Identidad de Género (Argentina)
Página 6 de 6
Fundación Diversencia (Bolivia)
Fundación Iguales (Chile)
Fundación Reflejos de Venezuela (Venezuela)
Grupo Identidade (Brasil)
Instituto Edson Neris (Brasil)
Instituto Runa de Desarrollo y Estudios sobre Género-RUNA (Perú)
International Gay and Lesbian Human Rights Commission – IGLHRC (EUA)
International Lesbian, Gay, Bisexual, Trans and Intersex Association of Latin America and Caribbean – ILGA LAC
International Lesbian, Gay, Bisexual, Trans and Intersex Association- ILGA
J-FLAG-CARIFLAGS (Jamaica)
Movimiento Trans del Perú (Perú)
Mulabi (Costa Rica)
Organización de Transexuales por la Dignidad de la Diversidad – OTD (Chile)
Red de Voluntarios de Amigos Siempre Amigos-REVASA (República Dominicana)
Relatoria Nacional do Directo Humano á Saude Sexual e Reprodutiva – Plataforma DHESCA (Brasil)
Trans Amigas Siempre Amigas-TRANSSA (República Dominicana)
UNAIDS/Brasil
United and Strong Inc. – CARIFLAGS (Santa Lucía)
WomenSway-CARIFLAGS (Suriname)
Youth Coalition for Sexual and Reproductive Rights (Brasil)
Declaración LAC Brasilia Español
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Declaration on behalf of civil society from Latin America and the Caribbean on Human Rights, Sexual Orientation and Gender Identity delivered by Colin Robinson and Belissa Andia Pérez
Brasilia, April 5th, 2013
1. Good afternoon government authorities of the Republic of Brazil, and delegates from the countries of Latin America. We, as lesbian, gay, bisexual, transsexual, transgender and intersex (LGBTI) people and other identities based on sexual orientation and gender identity, coming from fifteen countries of different parts of the Americas, gathered from 2 to 3 April 2013 in Brazil’s capital Brasilia, publicly express our voice in relation to the next resolution on human rights, sexual orientation and gender identity within the United Nations (UN), and we state the following:
2. I am Colin Robinson, a Trinidadian and the manager of the Caribbean Forum for Liberation and Acceptance of Genders and Sexualities (FLAGS), a regional coalition with offices in the Dominican Republic, Jamaica, St. Lucia and my own country, and partners in nine others. Belissa Andía, from Peru, Executive Director of the Runa Institute of Development and Gender Studies (Instituto Runa de Desarrollo y Estudios sobre Género) and I, will speak today on behalf of the civil society activists and organizations from Latin America and the Caribbean who participated in the meeting on sexual orientation and gender identity, where we talked about upcoming challenges and political needs, multilateral relationships among countries as well as emerging issues that have to find leadership at the regional and the international levels in advancing human rights in the Americas.
3. But our work is terribly incomplete. There remain whole parts of our region, within our own family, where laws, as well as attitudes sanctioned by state officials, enforce inequality and violence against citizens based on our sexual orientation and gender identity. Regional governments have gone before the United Nations Human Rights Council and justified inaction in protecting the human rights of sexual minorities by indicating the lack of a “political mandate” to do so, appealing in one instance for special human rights conditionalities for small states. Parliaments in my country have increased penalties for intimate sexual relations twice since national independence, which remains a criminal offence in 11 of the 33 states in Latin America, with life imprisonment in two cases. As recently as the 1990s, Barbados passed a law criminalizing same-sex sexual relations previously unregulated in law, and prosecution still continues for private consensual activities. An antidiscrimination statute enacted in Trinidad and Tobago in 2000 explicitly excludes sexual orientation as a protected category. In 2003, a constitutional amendment that included protections against discrimination based on sexual orientation was vetoed by the Guyanese President. And finally, in 2011, a new bill of rights in the Jamaican Constitution exempted existing sexual offences laws from judicial review. In addition, in Belize and Trinidad and Tobago, some existing laws prohibit immigration of homosexuals. In Guyana, some laws make cross-dressing for an improper purpose illegal.
4. Laws are not the only problem. Jamaica and the Dominican Republic alone recorded over 25 murders of LGBT people in 2011 and 2012, and many more documented cases of bias-related violence. In Jamaica, police officials have dismissed bias-related murders of gay men as intimate partner violence, and in Trinidad and Tobago victims of opportunistic gay dating site crimes refuse to seek justice for fear of revictimization by police. Chronic homelessness among young LGBT people has become a well-documented impact of the confluence of homophobia in children’s homes, families, schools, employment and by neighbours in Kingston, Jamaica, and activists have drawn attention to similar patterns in Castries, St. Lucia and Port of Spain, including targeted use of vagrancy laws by the police. International religious forces descended on Belize to defend its law against buggery, countering a domestic constitutional court challenge. Political leaders have learned to make carefully crafted, promising statements to appease international observers, but these have failed to lead to any meaningful impact in terms of policies protecting the dignity and the rights of persons with different sexual orientation and gender identity.
5. We remind States that we, as persons with diverse sexual orientations and gender identities, have the same rights as all persons, and in this context, traditional values often bring a collective harmony in our communities. However, it is important to recall that the same traditional values are also often utilized to justify human rights violations. This impedes the enjoyment of equal conditions and opportunities for a decent life, in a comprehensive context of full exercise of sexual and reproductive rights and of related economic, civil, political, cultural, environmental and other rights.
6. Thus, it is important that traditional values in our societies be complemented and strengthened in essential consistency with human rights, which are universal, interdependent, mutually reinforcing, indivisible and inviolable. For that reason, States must eradicate public policies, cultural practices, traditions, customs, domestic norms and regulations that distort and contravene the inalienable dignity to which each and every human being is entitled without discrimination on the basis of sexual orientation and gender identity.
7. We denounce acts of violence against persons with diverse sexual orientations and gender identities in the region, perpetrated by the States’ action or acquiescence, which gravely restrict the exercise of their full citizenship and endanger democratic life itself. We consequently recall that today, 11 countries in the English-speaking Caribbean criminalize homosexuality, and that in Brazil, where such criminalization does not exist, over 300 persons were murdered for their sexual orientations or gender identities in 2012.
8. Such acts of violence – which are institutional, social, cultural, etc. – result in both physical as well as social death, bringing about exclusion from the educational system, unemployment, low self-esteem, depression, and forecloses a vision of possibilities for the future.
9. We draw the attention of governments to the increasing interference of conservative groups, religious, ideological and other fundamentalists, into political decisions on human rights, particularly into those related to sexual and reproductive rights. The attempts to impose a sole form of belief and ideology through laws and regulations are threatening religious diversity, democratic principles as well as the development of individual personality. They are threatening lives as they encourage violence and discrimination, via a discourse disguised as a defense of traditional values.
10. It is of vital importance that States restrict interference of religious institutions into public policies in order to guarantee the full exercise of the rights of all persons. We recall that all States have a responsibility to guarantee the right to universal access to high-quality education. Failure to comply with this obligation contributes to people being pushed out from the education system on the basis of their sexual orientation or gender identity, and in a further dramatic way in the case of trans and intersex persons, whose life trajectory is almost irreparably affected.
11. Accordingly, it is necessary to implement an integrated focus on sexual and gender diversity in education and to promote schools that are free from homophobia, lesbophobia and transphobia, by reframing educational programs to include comprehensive education on sexuality and trainings for the educational community. This results in positive impacts on social harmony, and not, as it is often claimed, modification of people’s sexual orientation and gender identity.
12. We condemn violence against trans persons based on their gender identity, which ranges from stigma to hate crimes. Violation of their rights has a direct impact on the situation of extreme vulnerability and marginalization they experience, so that their lives are structured by a disintegrating dynamic: expulsion from their families, from the labor market, from the education and health care systems.
13. States cannot threaten human life; transphobia cannot nor should not be tolerated. Equality of rights must be guaranteed to those persons who do not identify with the gender they were assigned at birth. States that do not adopt specific policies against such abuses enshrine and contribute to discriminatory and violent practices.
14. In February of this year, it was established that incarcerated trans persons live in an extremely violent environment. Trans women, who are incarcerated in men’s jails, and trans men, who are incarcerated in women’s jails, suffer continuous violation of their rights. We sadly learned of a trans woman, deprived of her liberty, who came to expect assaults from the environment in which she lived, would not leave her cell, staying there all day and night and with no sanitary facilities, in shameful conditions, having to relieve herself in bags and plastic bottles.
15. We condemn mutilating surgeries to which intersex children are subjected during their childhood and even adolescence, with the aim of adjusting their genitals to those stereotypes validated by medicine. These normalizing processing are endorsed by almost all health professionals, in violation of the corporal integrity and decisional autonomy of intersex persons.
16. In the light of the foregoing:
17.1. We request that the United Nations Human Rights Council engage with the Special Rapporteur on contemporary forms of racism, racial discrimination, xenophobia and related intolerance, in order for it to produce, as its mandate allows, a report on the situation of the rights of persons with diverse sexual orientations and gender identities worldwide; that the said report be presented within a short period of time; and that various reported introduced by civil society be taken into account in the process of its elaboration, as well as other documents and recommendations from Human Rights Committees and Resolutions of the OAS.
17.2. We recommend that the said report take specifically into account the issues exposed in the present declaration.
Endorsing Organizations:
ARC International (Canada)
Asociación Brasileña de Hombres Trans (Brasil)
Asociación Silueta X (Ecuador)
Associação Brasileira de Lésbicas, Gays, Bissexuais, Travestis e Transexuais–ABGLT, (Brasil)
CAISO- CARIFLAGS – Trinidad and Tobago
Campaña por una Convención Interamericana de Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos (Paraguay)
CATTRACHAS (Honduras)
Colectivo Ovejas Negras (Uruguay)
Comunidad Homosexual Argentina (Argentina)
Council for Global Equality (Estados Unidos)
Diverlex Diversidad e Igualdad a través de la Ley (Venezuela)
Diversidad Dominicana (República Dominicana)
Frente Nacional por la Ley de Identidad de Género (Argentina)
Fundación Diversencia (Bolivia)
Fundación Iguales (Chile)
Fundación Reflejos de Venezuela (Venezuela)
Grupo Identidade (Brasil)
Instituto Edson Neris (Brasil)
Instituto Runa de Desarrollo y Estudios sobre Género-RUNA (Perú)
International Gay and Lesbian Human Rights Commission – IGLHRC (U.S.A)
International Lesbian, Gay, Bisexual, Trans and Intersex Association of Latin America and Caribbean – ILGA LAC
International Lesbian, Gay, Bisexual, Trans and Intersex Association- ILGA
J-FLAG-CARIFLAGS (Jamaica)
Movimiento Trans del Perú (Perú)
Mulabi (Costa Rica)
Page 6/6
Organización de Transexuales por la Dignidad de la Diversidad – OTD (Chile)
Red de Voluntarios de Amigos Siempre Amigos-REVASA (República Dominicana)
Relatoria Nacional do Directo Humano á Saude Sexual e Reprodutiva – Plataforma DHESCA (Brasil)
Trans Amigas Siempre Amigas-TRANSSA (República Dominicana)
UNAIDS/Brasil
United and Strong Inc. – CARIFLAGS (Santa Lucía)
WomenSway-CARIFLAGS (Suriname)
Youth Coalition for Sexual and Reproductive Rights (Brasil)
Declaration LAC Brasilia English
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Declaração da Sociedade Civil da América Latina e Caribe sobre direitos humanos, orientação sexual e identidade de gênero apresentada por Colin Robinson e Belissa Andia Pérez
Brasília, 5 de abril de 2013
1. Prezadas autoridades do Governo Brasileiro e representantes dos países da América Latina tenham um bom dia! Nós, lésbicas, gays, bissexuais, pessoas trans e intersexuais (LGBTI) e de outras identidades com base na orientação sexual e identidade de gênero, provenientes de 15 países membros de diferentes partes do continente americano, reunidos de 2 a 3 de abril de 2013, em Brasília, manifestamos publicamente a nossa voz em relação à próxima resolução sobre direitos humanos, orientação sexual e identidade de gênero no âmbito das Nações Unidas (ONU). Manifestamos o seguinte:
2. Sou Colin Robinson, de Trinidad e Tobago, Diretor do Fórum Caribenho para a Liberação e Aceitação de Gêneros e Sexualidade (FLAGS – sigla em inglês), uma coalisão regional com escritório em meu pais, na República Dominicana, na Jamaica e em Santa Lucia e em mais 9 países afiliados; e Belissa Andia do Peru, Diretora Executiva do Instituto Runa de Desenvolvimento e Estudos sobre Gênero, falaremos em representação d@s ativistas e organizações da sociedade civil que participaram no encontro sobre orientação sexual e identidade de gênero, onde se abordaram os próximos desafios e necessidades politicas, as relações multilaterais entre países e os novos temas que devem liderar no nível regional e internacional para avançar nas matérias de Direitos Humanos.
3. Mas nosso trabalho é insuficiente. Em nossa região, ainda existem áreas onde as autoridades mantêm e protegem leis e ações que reforçam a desigualdade e violência contra os cidadãos com base na sua orientação sexual e identidade de gênero. Esses governos, frente o Conselho de Direitos Humanos das Nações Unidas, têm justificado a sua inação na proteção dos direitos dessas comunidades, evocando a falta de mandatos políticos, e por vezes em algumas ocasiões, apelando para situações particulares de seus Estados para não aplicar leis de direitos humanos. Desde a independência de nossos países, nossos parlamentos têm aumentado as sanções contra as relações sexuais entre casais do mesmo sexo, consideradas ainda como um crime em 11 países e punida com prisão perpétua em dois deles. Recentemente, nos anos 90, aprovou-se em Barbados um projeto de lei para criminalizar as relações sexuais entre pessoas do mesmo sexo, inclusive relacionamentos mantidos na esfera privada. O ano 2000, Trinidad e Tobago aprovou um estatuto legal contra a discriminação que exclui orientação sexual e identidade de gênero como categorias protegidas. Em 2003, o presidente da Guiana vetou uma emenda constitucional que incluía as proteções contra discriminação com base na orientação sexual. Recentemente, em 2011, a Jamaica adotou um novo regulamento em sua Constituição que exclui revisão judicial das leis por delitos sexuais. Além disso, em Belize e Trinidad e Tobago, existem leis que proíbem a imigração de homossexuais e na Guiana, ainda está em vigor uma lei que proíbe o uso de roupas inadequadas.
4. As leis não são o único problema. Entre 2011 e 2012, na Jamaica e República Dominicana foram arquivados mais de 25 assassinatos de pessoas LGBTI, assim como a documentação de muitos casos de violência por ações de ódio. Na Jamaica, a polícia registra os assassinatos de homens gays, sob o título de violência doméstica. Em Trinidad e Tobago, vítimas de ataques feitas através de ações combinados em sites na internet, não buscam a justiça por medo de serem duplamente punidas pela polícia. Há pesquisas e documentos que mostram que o aumento de agressões nas ruas contra jovens LGBT em Kensington, é uma consequência da homofobia dentro de suas casas, nas escolas, no trabalho e por parte de seus vizinhos. Ativistas jamaicanos relataram situações semelhantes em Castries, Santa Lúcia e Port of Spain. Esta situação é agravada pela aplicação das leis contra a vadiagem impostas pela polícia. As poderes religiosos internacionais se instalaram em Belize para defender sua lei contra a «sodomia» evitando uma possível revisão judicial na sua constituição. Os líderes políticos desses países aprenderam a fazer declarações estratégicas para tranquilizar os observadores internacionais, mas realmente não têm implementado políticas de proteção em favor da dignidade e dos direitos das pessoas com outra orientação sexual e identidade de gênero.
5. Lembramos os Estados que as pessoas com orientação sexual diferente e identidade de gênero têm os mesmos direitos que todas as pessoas e é neste contexto que os valores tradicionais geralmente oferecem harmonia coletiva dentro do nosso povo. No entanto, é importante lembrar que esses mesmos valores tradicionais muitas vezes podem ser usado para justificar a violação dos direitos humanos. Isso torna impossível o desfrute da igualdade de condições e de oportunidades de uma vida decente em um integralidade com pleno exercício dos direitos sexuais e direitos reprodutivos e a relação destes com os outros direitos econômicos, civis, políticos, culturais, ambientais e outros.
6. Assim, é importante que estes valores tradicionais presentes em nossas sociedades, se complementem e fortaleçam na coerência fundamental com os direitos humanos, que são universais, interdependentes, progressivos, indivisíveis e invioláveis. Portanto, os Estados devem erradicar políticas públicas, práticas culturais, costumes, normas e procedimentos, indígenas ou tradicionais, que violentam e violem a dignidade inalienável de cada ser humano, sem discriminação em razão da orientação sexual e identidade de gênero.
7. Nós denunciamos em nossa região a violência contra pessoas com orientação sexual diferente e identidade de gênero, realizadas pela ação ou aquiescência do Estado, restringem gravemente sua plena cidadania e coloca em risco a própria vida democrática. Nesse sentido, recordamos que hoje em dia, 11 países do Caribe de língua Inglesa criminalizam a homossexualidade e no Brasil, onde a homossexualidade não é penalizada, mais de 300 pessoas foram mortas em 2012 por sua orientação sexual ou identidade de gênero.
8. Estas violências – de natureza institucional, social, cultural, etc. – implicam tanto na morte física como na morte social com a exclusão educacional, desemprego, baixa autoestima, depressão, falta de visão de um futuro possível.
9. Chamamos a atenção dos governos para a crescente ingerência de grupos conservadores, fundamentalistas religiosos, ideológicos e de rodo tipo sobre as decisões políticas sobre os direitos humanos, com ênfase nas relacionadas aos direitos sexuais e reprodutivos. Tentativas de impor uma única forma de crença e ideologia através de leis e regulamentos colocam em risco a diversidade religiosa, os princípios democráticos e o desenvolvimento da personalidade individual. Colocar vidas em risco ao incitar a violência e a discriminação, através de um discurso de defesa disfarçada de valores tradicionais.
10. É imperativo que os Estados limitem a interferência das instituições religiosas nas políticas públicas, para que se garanta o pleno exercício dos direitos de todas as pessoas. Recordamos que garantir o direito ao acesso universal à educação de qualidade é responsabilidade dos Estados. O descumprimento desta obrigação propicia a expulsão do sistema educacional de pessoas por causa de sua orientação sexual o identidade de gênero, e mais dramaticamente no caso de pessoas trans e intersexo, afetando quase irremediavelmente seus projetos de vida..
11. Neste sentido, é necessário transversalizar o enfoque da diversidade sexual e de gênero na educação e promover escolas livres da homofobia, lesbofobia e transfobia, por meio da reformulação dos programas educativos que incluam a educação integral na sexualidade e a capacitação da comunidade educativa. Isto implica influenciar positivamente na convivência social e não implica, como se sustenta, modificar a orientação sexual e identidade de gênero das pessoas..
12. Repudiamos a violência que sofrem as pessoas trans em virtude da sua identidade de gênero, que vai desde o estigma até os crimes de ódio. A violação dos seus direitos tem um impacto direto sobre a situação de extrema vulnerabilidade e marginalização que vivem, de modo que suas biografias são estruturadas por uma dinâmica desintegradora: expulsão da família, do mercado de trabalho, o sistema de educação e de saúde.
13. Os Estados não podem violar a dignidade humana, a transfobia não pode nem deve ser tolerada. Deve ser garantida a igualdade de direitos para as pessoas que não se identificam com o gênero atribuído ao nascer. Os estados que não adotam políticas específicas contra esses abusos, amparam e contribuem para o exercício de práticas discriminatórias e violentas.
14. Em fevereiro deste ano, se constatou que as pessoas trans em cárcere privado vivem em um contexto de total violência. Mulheres trans encarceradas em prisões de homens e homens trans em prisões de mulheres são constantemente violad@s em seus direitos. Infelizmente, temos constatado que uma mulher trans privada de liberdade, para se prevenir de agressões nesse ambiente, fica em sua cela dia e noite, sem sair e sem usar banheiros, em condições desumanas, tendo que fazer suas necessidades em sacos e garrafas plásticas.
15. Repudiamos as cirurgias de mutilação que são submetidas às crianças intersexuais ao nascer ou durante a infância e até a adolescência, para adaptar seus órgãos genitais aos estereótipos validados pela medicina. Estes processos normalizadores são endossados por quase todos os profissionais de saúde em violação da integridade física e autonomia de decisão das pessoas intersexuais.
16. Por todo o anteriormente exposto:
17.1. Pedimos que o Conselho de Direitos Humanos da Organização das Nações Unidas instrua a Relatoria Especial sobre as formas contemporâneas de racismo, discriminação racial, xenofobia e as formas conexas de intolerância, para que no exercício das suas funções, elabore um relatório sobre a situação dos direitos das pessoas com orientação sexual diferente e identidade de gênero em todo o mundo. Que o relatório seja apresentado dentro de um curto período de tempo e em sua elaboração se leve em conta vários relatórios apresentados pela sociedade civil e demais documentos e recomendações dos Comités de Direitos Humanos e as Resoluções da OEA.
17.2.Recomendamos que este relatório tenha especial consideração sobre os temas expostos declaração.
Organizações que assinam:
ARC International (Canada)
Associação Brasileira de Homens Trans (Brasil)
Asociación Silueta X (Ecuador)
Associação Brasileira de Lésbicas, Gays, Bissexuais, Travestis e Transexuais–ABGLT, (Brasil)
CAISO- CARIFLAGS – Trinidad and Tobago
Campaña por una Convención Interamericana de Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos (Paraguay)
CATTRACHAS (Honduras)
Colectivo Ovejas Negras (Uruguay)
Comunidad Homosexual Argentina (Argentina)
Council for Global Equality (Estados Unidos)
Diverlex Diversidad e Igualdad a través de la Ley (Venezuela)
Diversidad Dominicana (República Dominicana)
Frente Nacional por la Ley de Identidad de Género (Argentina)
Fundación Diversencia (Bolivia)
Página 6 de 6
Fundación Iguales (Chile)
Fundación Reflejos de Venezuela (Venezuela)
Grupo Identidade (Brasil)
Instituto Edson Neris (Brasil)
Instituto Runa de Desarrollo y Estudios sobre Género-RUNA (Perú)
International Gay and Lesbian Human Rights Commission – IGLHRC (EUA)
International Lesbian, Gay, Bisexual, Trans and Intersex Association of Latin America and Caribbean – ILGA LAC
International Lesbian, Gay, Bisexual, Trans and Intersex Association- ILGA
J-FLAG-CARIFLAGS (Jamaica)
Movimiento Trans del Perú (Perú)
Mulabi (Costa Rica)
Organización de Transexuales por la Dignidad de la Diversidad – OTD (Chile)
Red de Voluntarios de Amigos Siempre Amigos-REVASA (República Dominicana)
Relatoria Nacional do Direito Humano á Saude Sexual e Reprodutiva – Plataforma DHESCA (Brasil)
Trans Amigas Siempre Amigas-TRANSSA (República Dominicana)
UNAIDS/Brasil
United and Strong Inc. – CARIFLAGS (Santa Lucía)
WomenSway-CARIFLAGS (Suriname)
Youth Coalition for Sexual and Reproductive Rights (Brasil)
Declaração LAC Brasilia Portugues
