Desde la Asociación Silueta X, denunciamos la hostilidad institucional que ha seguido al fallo histórico de la Corte Constitucional. Históricamente, la «X» en nuestro nombre representa a las personas de la diversidad que han sido tachadas y excluidas por el conservadurismo. Hoy, esa exclusión tiene cifras exactas gracias al Boletín Técnico BT-IEDI-003-2026.
El Costo de ser «Tachadxs»
La reacción de la Conferencia Episcopal y de ciertos asambleístas no es solo un debate moral; es un ataque a nuestra supervivencia económica. Los datos del IEDI son demoledores:
- Mito de la Incapacidad: El 97.7% de nuestra población trans tiene bachillerato o estudios superiores. Sin embargo, el sistema nos impone un 85.1% de desempleo.
- El Peso de la Exclusión: Esta hostilidad le cuesta al Ecuador $42 Millones anuales en masa salarial no generada. Tacharnos del mercado laboral es un sabotaje al desarrollo del país.
Nuestra Reivindicación
La Sentencia 4-24-CN/26 protege a nuestros adolescentes trans, permitiéndoles una identidad legal que reduce el abandono escolar y mejora su empleabilidad futura. Quienes se oponen, bajo el discurso de «conmoción social», solo buscan perpetuar el ciclo de pobreza que obliga al 68% de nosotres a emprender por falta de opciones.
Nuestra Postura: Como la «X» que se reapropia del insulto para convertirlo en bandera, Silueta X no permitirá que el odio institucional borre lo que la justicia ya reconoció. La identidad de género es un derecho, y nuestra inclusión económica es una exigencia.

