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Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=166637
Han pasado más de 15 años desde que los colectivos y organizaciones en defensa de los derechos de minorías sexuales alcanzaron la despenalización de la homosexualidad. Empero, en nuestro país, ciertos sectores siguen fomentando una violencia heterocentrista y heteropatriarcal. ¿Han vuelto estos representantes de la moral dominante a los discursos vigentes en 1997?, o ¿quisieran retomar los sucesos de esa época como cuando fueron detenidos en Cuenca alrededor de cien homosexuales?
Somos una sociedad progresiva en materia de derechos a favor de estos grupos poblacionales. Con la Constitución de 1998 alcanzamos el reconocimiento del derecho a tomar decisiones libres y responsables sobre la vida sexual; derecho al desarrollo de la personalidad y la prohibición de discriminación en razón de la orientación sexual. Posteriormente, con el texto constitucional actual, se incorporó el principio de no discriminación por razones de sexo, identidad de género y orientación sexual para la aplicación del conjunto de derechos constitucionales; y, el derecho a la igualdad material y no discriminación, que supone rebasar el derecho a la igualdad formal o ante la ley, para ser desarrollado en políticas públicas hacia las comunidades GLBTTIQ – gays, lesbianas, bisexuales, transexuales, transgénero, intersex y queer- . Tenemos una de las pocas Constituciones en el mundo que reivindica la identidad de género, lo cual debe ser proyectado en políticas y normativas públicas para garantizar más derechos.
Nos corresponde plantear proyectos o reformas legales en materia de posibilitar la construcción de agendas para la igualdad con enfoque de género, discutir sobre los medios para fiscalizar las políticas en vías de asegurar estrategias y lineamientos que aseguren derechos de la población GLBTTIQ.
Conviene señalar los discursos y subjetividades que reproducen la violencia simbólica de marginar a quienes manifiestan otras identidades sexuales y de género, distintas a la heterosexual. Frente a esa realidad, también cabe discutir ¿Cuál es la agenda legislativa en la visión de posibilitar medidas de acción afirmativa para esta población? ¿En qué términos proponer una reforma constitucional para el matrimonio igualitario y para la adopción en uniones de personas del mismo sexo? ¿No es también una forma de violencia del Estado la posibilidad de poner límites a estas personas en la formación de sus familias? ¿Se pueden proteger supuestos intereses de la sociedad en desmedro de libertades públicas de sus integrantes? ¿A partir de qué constructos pragmáticos se podría construir una ley contra la discriminación en el país?
Varios colectivos GLBTTIQ presentaron la iniciativa de cambiar la Ley del Registro Civil para incluir, entre otros aspectos, la inclusión del género en la cédula, en lugar de la precisión del sexo de la persona. Esta reforma significaría la posibilidad de que estos sujetos titulares de derechos, que forman parte de ésta población, puedan ejercer varios derechos que encuentran restricciones en la actualidad, por cuanto la descripción del sexo en el documento oficial de identificación no coincide con su identidad de género.
Es menester combatir las representaciones culturales y sociales que siguen objetivizando a personas para mantener la generación de estereotipos discriminatorios. La campaña #migéneroenmicédula, que promueve esta iniciativa legal, es un intento por ese propósito.
Como sociedad nos corresponde deconstruir las prácticas culturales que fomentan el poder y el control del hombre heterosexual, como único sujeto de derechos y oportunidades. El sistema legal ecuatoriano necesita de reformas como ésta para neutralizar las formas veladas de alimentar violencia contra las identidades y orientaciones sexuales diversas, en distintos ámbitos de la vida cotidiana. No solamente contamos con una estructura heteronormativa, sino con una institucionalidad que se vuelve cómplice para mantenerla intacta, denigrando a las personas que optaron por otras decisiones alternativas a la heterosexual y, que al mismo tiempo, termina creando las presentes y futuras conductas para estigmatizarlos, como individuos que deben ser rechazados en sus libertades y garantías sociales.
Este cambio a la Ley del Registro Civil hace un esfuerzo por concienciar la lucha por relaciones más igualitarias sin discriminación. El lenguaje es uno de los medios más expresos, para desmontar o profundizar, los instrumentos de hegemonía contra otras identidades de género y sexuales. Pero esa reforma no es suficiente, necesitamos en Ecuador una ley para la igualdad formal y material, que pueda sancionar toda forma de discriminación y que promueva medidas de acción afirmativa para todos los segmentos sociales despojados históricamente de las condiciones para desarrollarse, como la comunidad GLBTTIQ.
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Source: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=166637
My gender on my ID
Holger Paul Cordova Vinueza
Rebellion
It’s been over 15 years since the groups and organizations defending the rights of sexual minorities reached the decriminalization of homosexuality. But in our country, certain sectors are promoting violence and hetero heterocentrist. Are they back these representatives of the dominant moral force in 1997 speeches, or do you want to resume the events of that day as when they were arrested in Cuenca about a hundred gay?
We are a progressive company in the field of rights for these population groups. With the Constitution of 1998 we achieved the recognition of the right to make free and responsible decisions about sexual life, the right to development of the personality and the prohibition of discrimination on grounds of sexual orientation. Later, with the current constitutional text, incorporating the principle of non-discrimination on grounds of sex, gender identity and sexual orientation for the implementation of all constitutional rights, and the right to equality and non-discrimination materials, which involves passing the right to formal equality before the law or to be developed in public policy towards GLBTTIQ communities – gay, lesbian, bisexual, transsexual, transgender, intersex and queer. We have one of the few constitutions in the world that claims gender identity, which should be projected in public policies and regulations to ensure more rights.
It behooves us to propose projects or on legal reforms to enable the construction of agendas for gender equality with, discussing the means to supervise the policies in the process to ensure strategies and guidelines that ensure people’s rights GLBTTIQ.
It should be noted that the discourses and subjectivities reproduce symbolic violence marginalize those who manifest other sexual and gender identities, other than heterosexual. Faced with this reality, it should also discuss What is the legislative agenda in the vision of affirmative action possible for this population? In what terms to propose a constitutional amendment for equal marriage and adoption in unions of persons of the same sex? Is not that also a form of state violence limits the possibility of putting these people in the formation of their families? Can protect supposed interests of society at the expense of civil liberties of its members? At what point do pragmatic constructs could build a law against discrimination in the country?
Several groups presented the initiative GLBTTIQ change the Civil Registration Act to include, among other things, the inclusion of gender on the ballot, rather than the accuracy of the sex of the person. This reform would mean the possibility that these rights holders, who are part of this population, to exercise various rights that are currently restrictions, because the description of sex in official identification document does not match their gender identity .
It is necessary to address the cultural and social representations are objectifying people to keep generating discriminatory stereotypes. # Migéneroenmicédula campaign, which promotes legal initiative is an attempt for that purpose.
As a society for us to deconstruct the cultural practices that promote the power and control of the straight man, the sole subject of rights and opportunities. The Ecuadorian legal system as it needs renovation to neutralize feeding veiled forms violence against diverse sexual identities and orientations, in various areas of everyday life. Not only do we have a heteronormative structure, but with an institution that becomes an accomplice to keep intact, denigrating people who opted for other alternatives to the straight decisions and, at the same time, it ends up creating present and future behaviors to stigmatize, as individuals who should be rejected in their freedoms and social guarantees.
This change to the Civil Registration Act makes an effort to educate the struggle for more equal relationships without discrimination. Language is one of the most explicit, to remove or deepen, the instruments of hegemony against other gender and sexual identities. But such reform is not enough, we need a law in Ecuador formal and substantive equality, which can punish all forms of discrimination and promote affirmative action for all historically deprived social segments to develop conditions such as GLBTTIQ community .
